Los mitos de la cirugía plástica

 

mitos

 

1. ¿Se pueden quitar las costillas para definir la cintura? NO. 


Hay quienes piensan que es posible quitarse alguna de las costillas para marcar la cintura, incluso hay mitos con casos de personas famosas, como la cantante Talía, quien supuestamente lo habría hecho. Sin embargo esta cirugía no existe y realizarla sería un procedimiento muy complicado y que dejaría cicatrices muy visibles. 

2. ¿Existen "hilos" para levantar la cola? NO

Los tejidos de los glúteos son muy pesados y no es posible lograr que unos hilos quirúrgicos puedan suspenderlos para lograr levantar la cola. No existe ninguna técnica reconocida que permita mejorar la posición y la forma de los glúteos por medio de hilos u otros materiales.

3. El LASER es lo mejor y lo más avanzado. NO

El LASER (Amplificación de luz por emisión estimulada de radiación por sus siglas en inglés), es solo una de las tantas herramientas que se usan en medicina. El primer LASER se construyó en 1960 y a partir de ese momento se han creado diferentes tipos y se le han encontrado diferentes aplicaciones. En cirugía plástica la palabra LASER muchas veces se emplea como "gancho" para atraer pacientes, pero realmente no existe ninguna técnica actual en las cirugías plásticas que use el LASER y que haya demostrado una ventaja frente a otros métodos. La única aplicación de esta tecnología en la especialidad es en depilación definitiva y en problemas de la piel.

4. ¿La toxina botulínica (Botox (R)) desfigura la cara? NO. 

La toxina botulínica es un medicamento de presentación líquida y se absorbe completamente, no se acumula. Su efecto es como relajante muscular y disminuye la fuerza de contracción de los músculos. Por esta razón, cuando se usa con fines estéticos, logra desaparecer o atenuar las arrugas de la cara, pero no la desfigura, no cambia sus volúmenes y no tiene efectos acumulativos. 

Generalmente, las personas que tienen cambios de volumen y complicaciones por usar sustancias en la cara, se han sometido a otro tipo de tratamientos o "inyecciones" como los biopolímeros. La toxina botulínica tiene muchas aplicaciones no estéticas en otras especialidades como en neurología, urología y ginecología.   

5. Los implantes de seno se rompen si se viaja en avión. NO. 

Los implantes de seno o prótesis mamarias, están diseñadas para soportar altas presiones. Volar en avión no "estalla" las prótesis. Prueba de esto es que las mujeres que tienen implantes pueden practicar deportes como el buceo y el paracaidismo que someten a las prótesis a mayor presión. Aunque los implantes no son irrompibles, una mujer con implantes en los senos no queda con limitaciones de actividad física.  

6. ¿Se pueden borrar las cicatrices con una cirugía plástica? NO. 

Una vez la piel tiene una señal de una herida, no hay ninguna forma de cirugía o tratamiento con cremas que permita eliminarla completamente. Algunos tratamientos logran atenuarla en alguna medida pero no borrarla en su totalidad.

7. ¿Después de una liposucción se puede engordar "el doble"? NO. 

La liposucción no garantiza no volverse a engordar. Para mantener los resultados posteriores a la cirugía es importante tener una alimentación sana y una rutina de ejercicio. Es posible que después de un tiempo el paciente pierda algo de los resultados iniciales, pero la creencia de que es más propenso a engordarse es falsa. 

Cirugía Reconstructiva - Mama Tuberosa

 

mamatuberosas

¿Qué es una mama tuberosa?

Las mamas tuberosas, también conocidas como mamas tubulares, caprinas o constreñidas, son malformaciones o anomalías estéticas de la mama. Durante el crecimiento de la mujer y debido a una alteración del desarrollo en la pubertad, puede ocurrir que el tejido encargado de cubrir las glándulas mamarias sea de una rigidez excesiva y no se expanda de la forma adecuada. A medida que crece la glándula mamaria, queda retenida en la rígida piel que no se expande. Esta situación puede originar hernias o malformaciones en la parte menos resistente de la mama, el pezón. Puede afectar a una única mama o ambas.

Las mamas tuberosas pueden ser grandes o más habitualmente pequeñas. Por ello, existen anomalías mamarias con distintos grados de severidad o desarrollo. Aunque el cuadro anatómico pueda ser muy variado, hay ciertas alteraciones que conforman las características comunes del fenómeno: un surco submamario alto y estrecho, una herniación glandular a través de la zona areola-pezón (la areola tiene un diámetro exagerado y protuyente), areolas grandes y un ínfimo desarrollo de los polos ínfero-laterales de la mama. Además, la anchura de la mama se ve disminuida provocando una forma alargada o tubular quedando ambas mamas más separadas de la habitual. Las dos mamas suelen presentar asimetría entre sí.

La etiología de la deformidad es desconocida y su corrección es exclusivamente quirúrgica. Las mamas tuberosas son deformaciones congénitas y no hereditarias, pero sí  tienden al agrupamiento familiar.  No presentan mayor incidencia de enfermedades de pecho o tumores y el período de lactancia tampoco se ve afectado por ello.  Aun así, tratar este tipo de mamas es complejo y deben ser bien diagnosticadas y corregidas de forma particular y diferente a un aumento de pecho. En caso contrario, si sólo se implantan unas prótesis, la malformación se verá magnificada; sólo aumentaría la deformidad. Es esencial que la intervención sea realizada por un cirujano plástico cualificado y con experiencia en el campo.

 

¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento de las mamas tuberosas incluye la modificación de la glándula mamaria mediante redistribución quirúrgica, la eliminación del tejido areolar excedente y la colocación delicada de implantes a través de incisión areolar una vez se haya corregido la deformidad interna. Las intervenciones en malformaciones grandes son parecidas a la mastopexia o hipertrofia mamaria. La operación se realiza utilizando anestesia general y contando con un ingreso en clínica de 24 horas. Las técnicas quirúrgicas del momento y la gran gama de prótesis mamarias permiten moldear una mama malformada y devolverle su funcionalidad y seguridad naturales.

 

¿Y los efectos postoperatorios?

Al finalizar la cirugía, puede que la mujer se encuentre cansada y agotada, pero en 24 o 48 horas podrá seguir su día a día habitual con prácticamente la misma normalidad. Las mamas pueden molestar durante dos semanas, hasta que el cuerpo y la mujer se acostumbren a la novedad.  Aún así, la mayoría de las molestias se controlan de forma eficaz con la ingesta de la medicación prescrita por el Dr. Junco. Al retirar el vendaje transcurridas 24 horas desde la intervención, la mujer deberá llevar un sujetador especial durante aproximadamente un mes. Los puntos se retiran entre los 7 y 14 días tras la operación, y la hinchazón no disminuye hasta las 3 o 6 semanas.

Es importante no forzarse físicamente hasta que se reduzca la hinchazón y realizar ejercicios especializados.

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