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Trombos como evitarlos...



Medidas generales

  • En caso de enfermedad, el reposo en cama solo es recomendable cuando realmente sea beneficioso y favorezca positivamente a la convalecencia.
  • Después de cualquier operación, el paciente debe levantarse lo antes posible con ayuda de un fisioterapeuta y moverse siguiendo sus indicaciones (movilización temprana).
  • Utilizar vendajes de compresión o medias antitrombos (medias de compresión) mejora la circulación de la sangre procedente de las venas de las piernas y actúa contra cualquier coágulo (por ejemplo, antes y después de operaciones o después del parto).
  • Si toma medicamentos que favorecen el riesgo de trombosis, consulte con su médico acerca de la posibilidad de suspender la medicación cuando haya más riesgos que beneficios y existan alternativas. Esta valoración puede ser muy subjetiva.
  • Evite factores de riesgo generales, como el sobrepeso.
  • Procure beber siempre suficiente líquido cuando sienta sed.
  • En viajes largos (por ejemplo, en avión, coche o tren), no olvide la importancia de moverse. Tensar los músculos de las piernas favorece que la sangre fluya desde las venas de la pierna.
  • Haga gimnasia para las venaspara prevenir la aparición de varices y mejorar el flujo sanguíneo.
  • Si ya está tomando medicamentos anticoagulantes, siga la prescripción de su médico y contrólese regularmente los valores de coagulación en caso de seguir un tratamiento con dicumarínicos (por ejemplo, con acenocumarol).
  • Si sufre alguna enfermedad relacionada con la coagulación de la sangre, debe seguir un tratamiento y someterse a controles regulares.
 

Medicamentos anticoagulantes

La embolia pulmonar o la recidiva de una embolia pulmonar también pueden prevenirse con los siguientes medicamentos anticoagulantes:

  • Fármacos como heparina, fondaparinux, rivaroxabán, danaparoid o dabigatrán.
  • Fluidificantes de la sangre del grupo de los antagonistas de la vitamina K, que pueden administrarse en comprimidos: tratamiento con dicumarínicos o anticoagulación oral (por ejemplo, el activo acenocumarol). Este tratamiento conlleva el riesgo de sufrir hemorragias incontroladas.

DESVIACIÓN DE TABIQUE NASAL ¿CÓMO SOLUCIONARLO?

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La desviación de tabique nasal puede tener muy diversos orígenes aunque la causa más frecuente es la traumática.

TABIQUE NASAL TORCIDO Y DIFICULTAD RESPIRATORIA

Un desplazamiento de tabique puede conllevar o no una dificultad respiratoria más o menos severa en función de su grado y localización. Esto es muy fácilmente diagnosticable mediante la valoración en consulta con un endoscopio o simplemente con una linterna y un bastoncillo dado que la mayor parte de las desviaciones tienen lugar en la porción media donde el tabique es cartilaginoso y no óseo como en el tercio posterior.

 

Así pues, en caso de diagnosticar un desplazamiento o desviación de tabique la cirugía a realizar se llama septoplastia en L. Esta septoplastia consiste en eliminar el tercio medio del tabique conservándose una escuadra de tabique para que la nariz no se hunda tras la eliminación del mismo. De esta manera conseguimos eliminar el tabique desviado, mantener el soporte que éste realiza y evitar una perforación del tabique al mantenerse la mucosa septal de forma íntegra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuanto cuesta un aumento de senos?

A la hora de calcular el precio de la mamoplastia de aumento, debemos insistir en que un aumento de mamas tiene diferentes cotos aca te los explicamos brevemente:

Distribucion DE PRECIOS PARA UN AUMENTO DE PECHO:

Los gastos de una mamoplastia de aumento son los siguientes y así deberán venir desglosados en tu presupuesto:

 

 

 

 

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1. HONORARIOS PROFESIONALES DEL CIRUJANO y JEFE DE ENFERMERÍA.

Los honorarios profesionales son generalmente el gasto más caro de la intervención. Esto viene determinado por el prestigio del cirujano, su currículum, su saber hacer, su lista de espera… y la suma de todo ello. Aunque pueda sonar “raro”, el mayor determinante en este gasto es la demanda, lo solicitado que esté de cada cirujano, lo cual es secundario al saber hacer y por tanto el prestigio de cada cual.

Rango de precios: aprox $1.500.000 y $2.500.000

 

Precio preoperatorio y anestesia de aumento de pecho

2. PRECIO PREOPERATORIO Y ANESTESIA DEL AUMENTO DE PECHO

Cualquier cirugia requiere de un estudio previo,  estudio de coagulación,  un electrocardiograma. Así mismo, en determinadas ocasiones se puede requerir de una ecografía y/o mamografía en función de los antecedentes, edad, estudios previos que en conjunto el anestesiologo y cirujano decidan.

Rango de precios: aprox $700.000 y $1.500.000

 

 

Precio quirófano y hospitalización en aumento de mamas

3. QUIRÓFANO Y HOSPITALIZACIÓN

El hospital o clinica  donde se realiza la intervención emite una factura tanto por el tiempo de cirugía como por el tiempo de hospitalizaciónUna intervención de aumento de pecho suele requerir entre una y dos horas de tiempo de quirófano y un ingreso de 24 horas. Este ingreso durante 24 horas, alta al día siguiente, es muy importante para que puedan suministrarse los antibióticos de forma intravenosa apropiadamente.

Rango de precios: $800.000 y $2.000.000

 

 

pos angelica 54. IMPLANTES MAMARIOS Y FAJA

El prestigio de cada marca y los estudios que tenga cada una determinarán un precio mayor o menor. Los implantes de mayor coste son Mentor de Johnson&Johnson y Natrelle de Allergan.

A partir de ahí existen otros fabricantes más baratos como son Polytech, Eurosilicone, Motiva, Sebbin, BRST (segunda marca de Allergan)…

Algo que también es muy importante a tener en cuenta es que un implante anatómico es más caro que uno redondo, que uno rugoso será más caro que uno liso

Rango de precios: $1.500.000 Y $3.200.000



6. GASTOS DIVERSOS

Medicamentos postoperatorios $200.000


 

 

 

 

 

¿Porque Fracasan algunas Lipos?



¿Porque Fracasan algunas Lipos?

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www.eltiempo.com 
Aunque no existe un índice de fracaso o tasa de reincidencia, es sabido que no son pocos los casos de personas que acudieron a la liposucción para ponerle punto final a su exceso de grasa en regiones específicas del cuerpo, pero que al cabo de un tiempo vieron esa pesadilla de regreso.

Según el cirujano Ernesto Barbosa, secretario ejecutivo de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, tampoco son contados los pacientes que ven en este procedimiento una opción rápida y efectiva para quitarse, literalmente, un peso de encima. Y por eso se someten a él en varias oportunidades, olvidando los riesgos de una intervención de este tipo.

Una barranquillera de 35 años –que pidió no revelar su identidad– contó que se ha sometido a dos liposucciones. La primera, cuando tenía 24. Dice que se la practicó, a pesar de ser delgada, para quitarse unos ‘gorditos’, para tener un cuerpo más definido. En esa ocasión, asegura, logró seguir hábitos saludables de alimentación y ejercicio, y sintió que había sido una buena decisión.

Dos años después quedó embarazada y, tras el parto, sufrió de sobrepeso. Pensó que una segunda liposucción podría ayudarle a recuperar la figura y acudió al procedimiento nuevamente. El resultado no fue el esperado, tanto por el sitio que eligió para hacerlo como por su conducta en el posoperatorio: comía en exceso y alimentos poco saludables. 

(Además: Liposucción y aumento de senos, las cirugías plásticas más demandadas)

“Hoy estoy gordita y sigo con mi lucha. Lo que les puedo aconsejar a las personas que quieran hacerse una ‘lipo’ es que sepan de verdad quién los va a operar, que sea un cirujano reconocido y el procedimiento sea en un sitio adecuado. También que comiencen un régimen alimenticio saludable. Incluso antes de la operación, pues esos hábitos son difíciles de adquirir”, sostiene.

El doctor Barbosa atribuye directamente el éxito o fracaso de una liposucción a tres factores: que la operación sea practicada por las manos idóneas, que el paciente cumpla un buen posoperatorio y, básicamente, que adopte nuevos estilos de vida. Y precisa que la necesidad de encontrar un cirujano capacitado redunda en una intervención pulcra, que no termine, por ejemplo, con perforaciones de vísceras o en el abdomen. 

Ese procedimiento, enfatiza, se debe realizar en clínicas u hospitales que cuenten con las autorizaciones necesarias de las secretarías de salud, y con profesionales idóneos.

El papel del paciente

Para Lina Triana, cirujana plástica y vicepresidenta de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica (Isaps, su sigla en inglés), en el posoperatorio la responsabilidad cae directamente en el terreno del paciente, quien debe entender la necesidad de cambiar sus hábitos de vida –sí o sí– hacia rutinas saludables de alimentación y actividad física. “Se debe tener un equilibrio entre lo que se come y lo que el cuerpo gasta. Cuando ese balance se pierde, una persona vuelve a engordar”, explica.

Triana asegura que, según su propia experiencia, la liposucción llega a ser en algunos pacientes el aliciente para llevar un día a día organizado en materia alimenticia. Y explica que ese cambio a una dieta balanceada no debe ser para aguantar hambre, sino para comer saludable. 

Por supuesto, el éxito de una liposucción depende de combinar el buen efecto del procedimiento con actividad física. 

Triana agrega que el inicio del ejercicio tras la cirugía depende de cada paciente y de lo que su propio cuerpo le permita, aunque aconseja que este sea al menos 15 días después. No cumplir con ese cambio drástico significaría una recuperación del tejido adiposo en cuestión de meses, recalca.

La acumulación

Iván Darío Escobar, endocrinólogo y expresidente de la Fundación Colombiana de Obesidad, puntualiza, justamente, que la grasa que se extrae en una liposucción no es más que la acumulación de calorías que el organismo procesa luego de consumir en exceso grasas y azucares.

Y aunque las grasas trans y saturadas tienden a ubicarse en el abdomen –generando obesidad abdominal–, hay condicionamientos genéticos que influyen en que una persona sea, por ejemplo, barrigona, apunta el experto. 

“No es muy claro por qué algunas personas tienden a acumular más grasa en algunas regiones específicas del cuerpo, pero sí es cierto que la genética domina. Y si el papá fue barrigón, es probable que el hijo también, si no se cuida”, explica.

También aclara que esta acumulación comienza a ser una amenaza para la salud cuando supera los límites del índice de grasa corporal, que se obtiene al dividir el peso en kilos de la persona sobre su altura al cuadrado. Cuando la cifra se ubica entre 25 y 29,9, se habla de sobrepeso. Cuando está por encima de 30, se trata de obesidad, indica Escobar.

Cuándo practicar la ‘lipo’

Cirujanos plásticos consultados coincidieron en que no todas las personas se deben practicar una liposucción, pues hay requisitos de tipo fisiológico que las limitan. 

Uno de ellos es el propio índice de grasa corporal. Quienes estén por encima de 30 en este indicador –es decir, en estado de obesidad– se deben abstener de considerarla.

Y no basta con eso. La persona interesada debe estar sana, según afirma el médico cirujano Álvaro Torres, especialista en medicina estética. En ese sentido, a pacientes con enfermedades o antecedentes de diabetes, hipertensión o enfermedades crónicas no se les debe practicar estas cirugías.

Además, hay que tener en cuenta –sostiene Torres– que este no es un procedimiento que erradique los problemas propios de una vida llena de excesos y la pérdida de peso, que puede ser transitoria, y no influye en otros indicadores de tipo cardiometabólico. 

“Es una cirugía más para perfeccionar que para dejar de ser gordo”, añadió.

Una tendencia en aumento

Por acceso, costos, demanda y número de especialistas, Colombia ha sabido ubicarse en la lista de países con más cirugías plásticas del mundo. En el 2015, según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica (Isaps, su sigla en inglés), fue la sexta nación con más procedimientos, con 314.783; muy lejos, sin embargo, de Estados Unidos (1’414.335) y Brasil (1’224.300), primero y segundo respectivamente.

Y en ese listado la liposucción sigue siendo la segunda cirugía de tipo estético que más se practica en el mundo, después del aumento del tamaño de los senos. De acuerdo con esas cifras, en el 2015 en el planeta se realizaron 1’394.588 procedimientos de ‘lipo’. En Colombia, se llevaron a cabo 51.623.

Por su parte, cifras reveladas esta semana por la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (Asps, su sigla en inglés) confirmaron que en el 2016 se realizaron en Estados Unidos 1,8 millones de procedimientos cosméticos y el segundo tipo más practicado fueron las liposucciones, con 235.237 cirugías y un aumento del 6 por ciento frente al 2015.

Consejos para el posoperatorio

1. Haga ejercicio regularmente

Los estiramientos, como los que se hacen en los gimnasios, son fundamentales dos veces al día para que la piel se adhiera de manera correcta. La liposucción no es una incapacidad, así que se puede hacer ejercicio luego de los 15 días, según lo permita el cuerpo.

2. Use la faja

Esta prenda posquirúrgica permite que el paciente no se hinche tanto, pues hace que no se acumule líquido, y ayuda en la recuperación.

3. Hágase los masajes

Estos sirven para hacer drenaje linfático y para la fase durante la cual la piel se adhiere a los músculos.

4. Tenga una buena dieta

Aprenda a comer y a identificar los ingredientes de sus platos. Evite los alimentos ricos en azúcar y en harinas y trate de que sus comidas sean fraccionadas, no tres, sino cinco en el día, priorizando el consumo de vegetales y proteínas.

RONNY SUÁREZ
Redactor de EL TIEMPO

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